Homenaje a un poeta actual

OLVIDAS la densa ancianidad de tus palabras; la imagen derretida de ese rostro que se posa gravemente sobre ti.

Olvidas la espesura de los días y la lenta suavidad de los adioses.

Ya te aproximas a la luz, dices. Ya viene la luz, viene y te traspasa igual que el sol a los cristales.

Nada hay en ti; solo un temblor, una vaga intensidad apenas, un sabor que desconoces…

Sí, ya está aquí: esta es.

He aquí la eternidad.

 

                                         A Antonio Gamoneda         

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