Un barroco poético terrible

Imagen extraída de clasesdeperiodismo.com

 

El Barroco suele ser relacionado con la corriente artística y cultural desarrollada en Europa y sus colonias americanas entre finales del siglo XVI y principios del XVIII. Sin embargo, también podría entenderse como el proceso final de una etapa artístico-cultural que desemboca en una exageración y retorcimiento deformando totalmente la corriente en su estado más pleno. El claro ejemplo sucede tras el Renacimiento, el cual comienza a distorsionarse a través del Manierismo y, finalmente, en el Barroco llega a la apoteosis de la exageración.

¿Y por qué digo que estamos en un barroco poético terrible? Porque venimos de una poesía más directa y fácil de comprender que la del vanguardismo, otro barroco anterior a este. La poesía anterior a la actual ya tenía absoluta libertad formal, influencia de los medios de comunicación, una escritura automática e, incluso, una metapoesía. Estas características se han ido deformando con el paso del tiempo y la influencia de poetas como Charles Bukowski o Karmelo C. Iribarren con el realismo sucio; los cuales, sin quererlo, han causado una deformación grotesca de la literatura por sus epígonos.
Además, esta literatura que ahora emerge entra las juventudes, no se la cree cualquiera. Su principal público es el joven, de entre los 14 y 22 años, público en la edad del enamoramiento que ha podido estudiar en el colegio a Bécquer para, posteriormente, ver nuevas glorias poéticas en estos nuevos poetas enamorados y directos al sentimiento.

Los intentos de poeta actuales escriben libros como un producto de su marca personal de la red social, usan una pseudoescritura automática para producir el mayor contenido posible, no usan estructuras clásicas y el verso libre es su manera de «ser más directo», ya que se deben a su público y solo a su público. Asimismo, ellos se tienen muy creído lo de que son los nuevos poetas y todo aquel que lo niega les tiene envidia; porque, claro, lo que no soportan los lectores, poetas y críticos, es que vendan más ejemplares que ellos o tengan tanta fama siendo tan jóvenes. Estos pseudopoetas no se han parado a pensar, ni por un instante, que la razón de estas críticas es debido a la cruel masacre que le hacen a la poesía y las faltas de respeto a un arte que merece una dignidad que los mismos «nuevos poetas» le quitan.

Jesús Miguel Pacheco Pérez

Estudiante de Filología Hispánica de la UM. Autor de "Gris Esperanza" y "Antipoesía, cólera y realidades defectuosas".

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