El baño

Imagen extraída de enteringtheotherside.blogspot.com

A menudo escribo sobre la  horrible sensación de mi cuerpo pensado sobre mi gris colchón, pero otras veces es al contrario, floto. Ser hipersensible tienes sus ventajas.

Hoy he llenado la bañera de agua caliente y jabón de avena, olor de mi infancia, y me he sumergido en ella poco a poco.

He cerrado mis ojos y de repente mi cuerpo ha dejado de pesar, llena de ingravidez me he centrado en todas y cada una de mis sensaciones. He sido azul.

He sentido cómo mi cabeza y mi pecho estaban fuera del agua y yo era capaz de notar la línea exacta que me separaba del agua. Después me he girado hacia la izquierda  y he dejado mi brazo  y muslo derecho fuera del agua . Por un momento la bañera era el mar y una parte de mí era una isla que sobresalía.

Me daba miedo abrir los ojos y dejar de experimentar todo eso, pero al abrirlos, vi el agua moverse para mí. Jugaba junto con el jabón  a pintar  lunares blancos en un lienzo también blanco, que es mi piel.

Ha sido bello, este recuerdo marcha a mi caja de memoria sensorial, dentro de una cabecita que a veces no sabe lo que le espera y a veces no está tan mal, incluso puede llegar a ser increíble un simple baño.

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