Que se cumpla, por Javier Ruibal

Hace unos meses, gracias a ese lujo llamado Jobo, esa patente de corso que nos ha dado el Ayuntamiento de Madrid a los jóvenes para acudir a varios espacios culturales gratuitamente, asistí a un concierto de Javier Ruibal, y descubrí a un gran autor de canciones, no sólo en las letras, sino también en la melodía musical. Descubrí a un autor de canciones cuya voz y cuyos ritmos no son los que se esperan de un cantautor. Quizá por eso no es un cantautor. Pero el asunto consiste en que no se queda ahí, sino que también escribe poemas. Y ese concierto en concreto, el del Circo Price de Madrid, se lo dedicó a las mujeres, de modo que, antes de empezarlo, a modo de introito, su amigo Juan Echanove leyó este poema, de autoría de Ruibal, que aquí recojo:

Javier Ruibal.
Fuente: 18 chulos.

Que se cumpla

Que se cumpla desde ayer,

inapelable, el decreto,

inaplazable, el respeto

absoluto a la mujer.

Que no lo mueva un ujier

ni lo traslade a un bufete

donde un letrado zoquete

lo envuelva en gran papeleo

que acabe en un mamoneo

y que les sude el birrete.

 

Que se cumpla de verdad,

que somos todos mujeros,

varonas y hembros, viveros

de la nueva humanidad.

Que no se haga su voluntad

nunca en el nombre del Padre;

amor de células madre.

Para cambiar el destino,

pensemos en femenino

hasta que el círculo cuadre.

 

Y, si queréis adorar,

y, si pensáis que rezar

os alivia los pesares,

no busquéis en los altares,

y volvamos a mamar

de los generosos pechos

que no dejan de manar

hasta vernos satisfechos.

 

¿Quién ha dicho que no hay modo

de parar el desatino,

vadear el remolino

ni sortear el recodo?

Sólo si es codo con codo,

mano con mano tendida

y con la verdad cosida;

en la voz y la mirada,

sin el alma envenenada,

se ganará esta partida.

 

Que se cumpla desde ahora:

se decreta la ternura;

sonará la partitura

de los besos sin demora,

como la banda sonora

de los humanos amantes,

sin varones dominantes,

sin mujeres sometidas,

ya cerradas las heridas,

iguales y semejantes.

 

Y, si queréis adorar,

y, si pensáis que rezar

os alivia los pesares,

no busquéis en los altares,

y volvamos a mamar

de los generosos pechos

que no dejan de manar

hasta vernos satisfechos.

 

Rendición sin condiciones,

franca y unilateral,

tregua de punto final,

cedidas las posiciones.

Firman al pie los varones:

renuncia del patriarcado

y, sin pausa, hacerse a un lado,

allanándole el camino

al presente femenino.

El abuso ha terminado.

 

Y, si queréis adorar,

y, si pensáis que rezar

os alivia los pesares,

no busquéis en los altares,

y volvamos a mamar

de los generosos pechos

que no dejan de manar

hasta vernos satisfechos.

Javier Báez

Javier Báez es un joven músico, poeta y escritor. Trabaja como sonetista para el periódico madrileño 'Distrito Villaverde' y, actualmente, es graduando en Español: Lengua y Literatura por la Universidad Complutense de Madrid. @JavierPBaez

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