Gir4S0L

Mírate cómo yo te miro
y cántame algo bonito.

Yo sé que, de un momento a otro, el suelo se desvaneció.
Lo entiendo,
pero
no caíste nunca.

Porque estás atada al cielo.

De un momento a otro, todo quedó a obscuras;
lo sé,
fue tenebroso,
pero entiende que sólo bastaba con abrir tus ojos para ver que siempre brillaste,
pues es lo común en estrellas como tú.
Digo,
personas.

Aunque -para mí- eres universo.

Sé que los girasoles de aquel campo en el que alguna vez corriste, toman cada noche su posición original esperando que vuelvas algún día,

pues eres su sol.

Ojalá entendieras
que la obscuridad es irrelevante cuando eres luz,
que tocar el suelo no es imprescindible si flotas,
aunque en la vida de muchos -yo- seas ancla,
que el sendero de aquel campo que huela a ti sigue intacto.

Y que mis girasoles no han madurado, pero sí han detenido su danza,
sólo por esperar que seas tú quien dé el siguiente paso.

Félix S Pérez

Escribo porque hay orugas en mi cabeza que necesitan hacer metamorfosis.

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