Un viaje de apuntes

Da igual que le preguntes al perrofla que huele a campo o al conglomerado liberal vestido de sport, todo el mundo odia los exámenes.

Este breve reportaje pretendo que sea una aproximación al proceso de decadencia, catarsis conjunta en el aula de examen y posterior liberación. Las fotos están hechas con un carrete Kentmere 100 (en fotografía analógica es el equivalente a Hacendado), las he revelado en mi baño y las digitalicé con un escáner que ya nació viejo a principios de siglo. Como veis, he conseguido mantener un tono de coherente decadencia.

Dentro fotos.

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Javier Saborido

Apenas adicto al café hace fortuna como fotógrafo ronin en Madrid. La demostración de que la democracia funciona reguleras es que es el director de esta revista. Podéis ver sus fotos aquí y aquí. Además de ser el director se encarga también del departamento de fotografía.

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