Carlos Salem se equivoca y escribe dos versos que riman

Ha sido una sorpresa para la crítica. El argentino, inconscientemente, ha conseguido rimar pasión con corazón, ante lo que la editorial está valorando dejar de publicar a Salem, pues argumentan que “el contrato que firmamos con el autor no cubría este tipo de poesía, por lo que podríamos prescindir de él”. Por otra parte, la sección de librería de El Corte Inglés, ante tal suceso, ha considerado oportuno cambiar los libros del autor de la sección de literatura juvenil a la de clásicos.

“No sé cómo lo hice, no me di cuenta, pero me he arruinado la vida”, ha afirmado Carlos Salem, que ha experimentado un descenso brutal en sus ventas desde entonces.

Javier Báez

Javier Báez es un joven músico, poeta y escritor. Trabaja como sonetista para el periódico madrileño 'Distrito Villaverde' y, actualmente, es graduando en Español: Lengua y Literatura por la Universidad Complutense de Madrid. @JavierPBaez

13 Replies to “Carlos Salem se equivoca y escribe dos versos que riman

  1. Es evidente, que para ti la poesía sin rima, no es poesía. Allá tú.
    también es evidente que no conoces nada de lo que hag, ni ninguno de los más de 20 libros que he publicado. Me temo que te estás equivocando de persona, y como además he compuesto una veintena de canciones que se han grabado en discos ( por fortuna no las grabé yo) , me temo que ya son unas cuantas veces las que he escrito con rima. chiste fácil y fallido, pero bueno intento. aunque da un poco de pena que para ti la poesía no lo sea sin rima.

    1. Buenas tardes, Carlos,

      Me parece reduccionista afirmar que, porque no me guste usted, no considere toda la poesía de rima libre. De hecho, es hasta pretencioso creer que uno representa cualquier tipo de poesía. Quevedo al conceptismo como Carlos Salem a la poesía de rima libre. No joda… eso, digo, demasiado pretencioso.
      Bueno, veinte canciones, no está mal. Ya ha aportado bastante al mundo de la música. Yo, de ser usted, me daría por satisfecho. Los compositores nunca estaremos lo suficientemente agradecidos.
      Por otra parte, creo que, como filólogo, tengo alguna autoridad para expresar mis ideas sobre lo que es y lo que no es poesia. Y no hay más que ver los errores ortográficos y tipográficos que presenta en el comentario. Oiga, que, para mí, un honor.

      1. Sigo pensando que su pedantería es proporcional a su resentimiento. No me creo presentante de nada, pero tampoco voy a ser blanco fácil de críticas antojadizas. Por otra parte, creo que el chistecito se refería a falta de rima en lo que escribo. Por supuesto que no considero obligatorio gustarle a nadie. Pero veo que tiene usted más cosas en mi contra, algo que sin duda me impedirá dormir en paz.
        Me disculpo por las erratas, resultado de escribir esto en el móvil. Y le informo que, para su pesar, seguiré escribiendo y
        y publicando, pues ya tengo demasiados años como para temer a ninguna clase de censores.

        1. Amigo Carlos,

          Debería saber que, en su sentido etimológicamente originario, pedante era el maestro que impartía gramática a los niños. Me halaga usted.
          No, yo no quiero censurarle, a usted ni a nadie. Que los autores y pseudopoetas/poetas de “enter” se expresen y publiquen como y lo que quieran. Si no, me quedaría sin material para la sección de humor de esta revista.
          Siga escribiendo y publicando, diga que sí. Así podremos seguir riéndonos. Que, al fin y al cabo, esto era una broma.

  2. ” es hasta pretencioso creer que uno representa cualquier tipo de poesía”. Dicen que por ahi, te autodenominas “humilde” sonetista.
    “como filólogo, tengo alguna autoridad”. Por Zeus, eres estudiante y un ilustre ignorante, no te otorgues tan rapido los galones.
    “Debería saber que, en su sentido etimológicamente originario, pedante era el maestro que impartía gramática a los niños”. Estaria bien la contestacion si fuera el siglo I a.C., pero a dia de hoy del año 2017 y en españa, el resultado de la palabra “pedante” es este:
    1. adj. Dicho de una persona: Engreída y que hace inoportuno y vano alarde de erudición, téngala o no en realidad. U. t. c. s.
    “Que, al fin y al cabo, esto era una broma.” ¿Una broma? ¿Entonces era necesario ser tan engreido? Una cosa es bromear y otra comportarse como un estupido. De todas formas, si las bromas tenian gracia por desprestigiar a esta persona, no lo entiendo, porque en tus comentarios has seguido haciéndolo, que había de broma? lo único que hay es cobardía

    1. Ey, está bien que alguien que nos escribe vaya avisando desde el principio que viene en plan tonto.
      Sí, ser sonetista no implica en su definición ser el mejor representante de todos los escritores de sonetos. No sé, a lo mejor con una poca capacidad lectora se soluciona el problema.
      Eh, que, aun como graduando, creo que tengo más autoridad que un fan de Carlos Salem para hablar de poesía. Bueno, es que un niño de seis años tiene más autoridad que un fan de Carlos Salem para hablar de poesía; no hace falta ser catedrático.
      Que usted se ciña únicamente a la RAE (y sólo a la acepción que le interesa, porque la tercera es a la que yo hago referencia, respecto a “pedante”) y no tenga en cuenta la etimología de las palabras para conocer realmente el significado de éstas es una prueba más de su poco rigor filológico y de su poco amor por la lengua. ¿Cómo a alguien así puede gustarle la poesía? Claro. A alguien así sólo puede gustarle Carlos Salem.
      Querido tonto (es así como usted ha decidido llamarse; no se me ofenda), debe entender que las bromas son bromas y que a mí puede hacerme gracia algo que a usted le haga llorar o incluso vomitar. Puede usted ofenderse, por supuesto, pero en su casita y sin tocar los huevos.
      Y cobardía, estimado lector, poca. Tiene usted todos mis datos. Sabe dónde estudio, dónde escribo… sabe dónde puede encontrarme. Si fuese cobarde, me escondería.

      De un valiente a un valentón que escribe con una una cuenta falsa.

      1. Pero alguien humilde no se declara humilde. En fin, humilde sonetista, yo te bautizo como humilde, a ver si asi algún dia te encuentras con que acabas siéndolo de verdad.
        De todas formas, quien debería mejorar la capacidad lectora igual eres tu, porque, repito, que me burlaba de tu autodenominacion.
        Tremendo error, no soy fan, tan solo salgo en su defensa o para repetirte que tu soberbia rechina y apesta.
        En cuanto a lo de la etimología esta muy bien que la sepas, querido erudito a la violeta, pero deja claro que esta en desuso y que esta bien para su época, modernízate!
        3. m. desus. Maestro que enseñaba a los niños la gramática yendo a las casas.
        El caso, mi rigor esta claro, y el tuyo también, que si no te ha quedado claro, es un tanto convenido y caprichoso, porque te estoy hablando de lo que es hoy, no de lo que fue ayer, bienquerido erudito a la violeta.
        De todas formas, repito que he leído un poema suyo, nada mas. Deja clara mi postura? O minimo mi actual interés sobre su escritura?
        Bonito ojo por ojo, digno de un niño de cinco años, bravo por devolverme el insulto, pero me das igual, o sea, tu pedantería no, que es lo que me hace vomitar e incluso llorar porque joder, es una cosa grave, pero, el caso, no se por qué sacas pecho pensando que te lo voy a partir, es decir, como amante de la lengua prefiero intentar hacer cambiar de idea mediante ella, no mediante golpes, lo que no he usado en mi vida para cambiar algo, mi muy bienquerido erudito a la violeta.
        Un saludo,
        En plan no tan tonto ni tan listo o bienquerido erudito a la violeta

        1. Estimado lector,

          Que yo sepa, no me he declarado humilde en ningún momento. Ser humilde es una forma de situarse por debajo para no admitir responsabilidad alguna. Yo no quiero ese adjetivo. Quédeselo usted.

          Se ve que ha aprendido bien el significado de “erudito a la violeta” en las clases de Literatura Española del Siglo XVIII. Si me conoce y tiene algún problema conmigo, venga a decirmelo a la cara. Le espero. No me venga con correos falsos a llamarme cobarde, encima. Hay que tener los huevos muy grandes…

          Y, oiga, si no le gusta lo que escribo, si le hace vomitar o llorar, si mis bromas no le hacen gracia, no las lea. Parece usted gilipollas. Si sabe que mi pluma va hacerle daño, no me lea; no sea usted masoquista.
          Porque, además, joder, puedo entender que Carlos Salem se enfade y se ofenda por la broma, pero que se ofenda una tercera persona que ni siquiera es lectora suya (de él) me parece que es propio de alguien que tiene poco que hacer con su vida. Y le aviso de que no voy a contestar más a sus comentarios al respecto, porque estoy harto de aguantar a ofendidos por todo.
          Porque esto no son golpes. Esto es humor. Mejor o peor, pero humor. Y uno se ofende encerrado en su casita.

          1. Si usted lo deja, no insistiré mas, mas déjeme decirle que:
            Por mucho que siga diciendo que era un broma, desde mi punto de vista, en sus respuestas a Salem, usted ha seguido riendose de el, ¿era necesario seguir con la broma? Si me deja usted pensar que no, entenderá mi ofensa.

  3. Yo pensaba que en 2018 esto ya no estaría de moda. Crédulo, todavía existe gente con pocas cosas que hacer y que nos tiene que contar su opinión y nosotros hacer como si nos importase. Saludos, si tan fan es, véngase a uno de mis conciertos. Está usted invitado.

    1. He leído a Carlos Salem y es un chiste, está muy viejo para escribir esas chorradas que solo podrían gustarle a un adolescente que nunca ha tomado un libro en su vida, no se puede llamar poesía a lo que hace este tipo, y qué bueno que comentó aquí, ojalá lea mi comentario. Da igual que sea un lector premiado, con más de 20 libros, escribe malo y eso nada lo va a cambiar.

      Javier Baéz, no pierda su tiempo y vamos a seguir riendo con los chistes, digo poemas, de Carlos Salem y con los berrinches de sus fanáticos ardidos.

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