¿Son arte los videojuegos?

Es una pregunta que llevan años y años planteándose expertos y analíticos del ámbito así como artistas y jugadores y, aunque se ha tratado ya muchas veces, voy a escupir un puñado de palabras para dar a conocer un poco más este emergente y amplio mundo. Antes de nada quiero señalar que incluso el Museo de Arte Moderno de Nueva York, en el que se encuentran obras clave como La noche estrellada de Van Gogh, Las Señoritas de Aviñón de Picasso, La Persistencia de la Memoria de Dalí o Interior holandés de Miró, desde 2012 ha incorporado en sus exposiciones varios juegos como el famoso Tetris (no hay padre o madre que no se haya roto la cabeza encajando las piezas) o el Pac-Man (no hay oído que no haya escuchado el popular sonido del “comecocos”).

Estos juegos han dejado huella en la historia del entretenimiento y de la tecnología, no obstante los videojuegos han avanzado mucho desde entonces para dar lugar a obras realmente elaboradas y con fuertes factores que las hacen, para algunos, un arte.

Los videojuegos están compuestos por una creación estética, una creación narrativa y un objetivo interactivo. Hablamos de creación estética por sus diseños gráficos, hoy en día los videojuegos se encuentran en un estado de esplendor en cuanto a los gráficos, gracias al avance de las tecnologías, y por ello podemos ver preciosos paisajes en juegos como The Elder Scrolls V: Skyrim o Rise of the Tomb Raider en los que el jugador puede disfrutar del encanto de amplias praderas verdes, bosques con una compleja vegetación, mares inmensos, cascadas cristalinas o cielos esplendorosos en todos sus estados. En la creación estética también intervienen, por supuesto, las bandas sonoras que acompañan a los videojuegos, en muchos casos verdaderas obras de arte en sí que enriquecen considerablemente el juego. Entre las que podemos destacar tenemos la de Shadow of the Colosus, compuesta por Kow Otani, la de Kingdom Hearts, de la compositora Yoko Shinomura (como no, japoneses), y sobre todo (recomendada a nivel personal) la brillante y majestuosa banda sonora de Journey del compositor Austin Wintory.

La mayoría de videojuegos desde siempre han tenido un argumento narrativo por pequeño que sea, sí que es verdad que hay algunos que carecen de ello, pero al fin y al cabo un videojuego no tiene por qué componerse siempre de los tres factores anteriormente mencionados para que sean reconocidos. Sin embargo, cada vez se ve más el uso de una buena narrativa en un videojuego, esto atrae más al jugador y lo invita a formar parte de una historia. Los videojuegos de hoy en día nos permiten ser protagonistas de una historia gracias a su factor clave: la interactividad. Me atrevería a ponerlos a la altura de un libro, en los dos formatos existe una creación, un trabajo con o sin talento que permite ser degustado por un público, la diferencia crucial (aparte de otras como el número de creadores) es la interactividad, hay videojuegos en los que a través de tus acciones vivirás la historia de una manera o de otra, imagina que pudieses cambiar el destino de Augusto Pérez en Niebla o el de la familia de Pascual Duarte pero dentro de los límites del autor, curioso ¿verdad?. Además, hay videojuegos con un potencial emocional tremendo, son capaces de transmitirnos terror, de hacernos reír, llorar y reflexionar, pensar sobre nuestra propia vida o sobre la humanidad misma. La saga de juegos Assassin’s Creed (inspirada, por cierto, en la novela Alamut del escritor esloveno Vladimir Bartol), permite que el jugador pueda recorrer las calles de París en plena Revolución Francesa o ver cómo era el Vaticano en la época del Renacimiento o que incluso pueda interactuar con personajes históricos como  Leonardo da Vinci, Nicolás Maquiavelo, Lorenzo de Médici o Catalina Sforza, entre otros.

Cabe decir que esto es como todo, nos encontraremos con videojuegos bien elaborados, con profundidad, que nos dejarán con la boca abierta y otros más simples sin apenas trasfondo. Encontraremos videojuegos que permitirán una libre interpretación, al igual que un libro o un cuadro, las personas percibiremos y entenderemos cosas de diferentes formas.

¿Es o no es arte?, ¿quién lo decide? No olvidemos que el cine, hasta hace poco, no era considerado arte y que fue en el siglo XX cuando se adentró en la lista y comenzó a verse como el séptimo arte. Esto ha sido así porque la historia y los intereses humanísticos avanzan, surgen generaciones nuevas, movimientos nuevos, revoluciones culturales nuevas, y, al mismo tiempo, la tecnología avanza, lo virtual está englobando todo el mundo, se está creando un mundo dentro de otro mundo a base de cables y ondas (hablando de forma general). Cada vez es más habitual ver artistas utilizando los medios informáticos para sus obras, el arte y la tecnología van poco a poco uniéndose y creando cosas alucinantes, es una forma nueva de hacer arte. Es arte nuevo. Está en nuestra mano el darle la espalda y no avanzar o mirarlo de frente y contribuir a hacer realmente maravillas, contribuir a crear un octavo arte: el arte de hacer videojuegos.

 

Iván Toledo

Nacido en Vallecas allá por el 97, estudia ahora Filología Hispánica en la Universidad Complutense de Madrid. Bajo sus negras ropas se encuentran ideas románticas, apasionadas y brillantes. Tanto es así, que una de ellas fue iniciar este gran proyecto llamado En plan culto. Con mucha energía y con el sentido del humor que le caracteriza dirige los departamentos de Pensamiento y de Humor.

3 Replies to “¿Son arte los videojuegos?

  1. Estoy de acuerdo, evidentemente sigue habiendo videojuegos que son una basura (igual que películas, y libros que algunas son mierda), pero actualmente hay videojuegos que son obras de arte, me falta en el artículo que es el formato artístico del futuro. Los jóvenes ya no van a las salas de cine, y este se está muriendo; ya no hablo de los libros, que me da miedo saber el porcentaje de personas de entre 10 y 25 años que leen. Sin embargo las nuevas generaciones crecen jugando a videojuegos, están acostumbrados a ellos, serán estos los que les enseñen mundos fantasticos, personajes inolvidables, debates morales, y todo lo que otros hemos vivido a través del cine y la lectura.
    Por último me gustaría plantear si creéis que la vinculación con la tecnología (como bien dice en el artículo) conllevará a que en ningún momento los videojuegos se separen de su faceta comercial, no veo al artista hacer un videojuego sólo por arte, no sé si me explico.
    En cualquier caso enhorabuena por el artículo.

    1. Hola Gonzalo! Antes de nada darte las gracias por dedicar un poco de tu tiempo en comentar el artículo, ilusiona ver a gente entregada a las palabras.

      Estoy totalmente de acuerdo contigo, pienso que va a ver un desarrollo cada vez mayor en este mundo y también en cuanto a su calidad, es más, ya se está viendo, como escribo en el artículo, antes no veíamos los juegos que vemos ahora, ahora hay más dedicación y cariño a la hora de crear videojuegos y eso es algo que demuestra un progreso maravilloso.
      En cuanto a tu planteamiento, si lo he entendido bien, sabiendo en el mundo en el que vivimos actualmente por supuesto que lo creo, como en todos los sitios, siempre habrá gente que antepondrá el deseo de hacer dinero al deseo de hacer obras maestras, se ve incluso en la literatura, gente sin talento que escribe libros para gente con un nivel crítico bajo. Nunca nos escaparemos de los tiburones con corbata.

      Un saludo y de nuevo gracias!

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